Tener dinero y ser famoso te da derecho a ir como una zaparrastrosa por la calle, un claro ejemplo son las pintas con las que se paseó los otros días Kate Beckinsale, que aunque tenga 36 pirulos y sea madre se viste como si fuera una concursante de Fama ¡a bailar!:




Paso de hacer comentarios sobre sus zapatos de "rejilla":
